martes, 15 de febrero de 2005

España, país de criticones (y II)

Como iba diciendo en el artículo del otro día España es un país de criticones que no hacen nada por solucionar nada. Si no sabéis de lo que iba cogéis la ruedecilla del ratón y la giras en sentido hacia vosotros un poco y veréis el artículo al que me refiero. Si no estuviera ahí mirad a la derecha que salen los artículos anteriores a éste. Ya he hablado de los que critican la política, ahora de algo más importante: los que critican a personas de su entorno.

¡Que sí, que sí! Que todos sin excepción y sin generalizar somos así. Los españoles, claro, digo. Bien conocidos son los casos tales que así:

-Mira al Agustino, que peinado más horrible se ha hecho.

-Seguro que se lo ha hcho para que no dejase duda alguna de su homosexualidad.

-¡Jajajaja! ¿No lo has oído tú lo que dijo?

-¿Qué dijo?

-Que quería fundar su propia empresa. ¡Jajaja!

-¡Con la poca idea que tiene de empresariales! ¿Qué quiere hacer? ¿Un burdel para maricones? ¡Jajaja!

-¡Calla, calla! Que viene hacia aquí. ¡Hombre Agustino! Peinado nuevo. ¿Eh? Te queda muy bien. ¡Cono ese peinado seguro que ligarás mejor con las zagalicas! ¿Eh?

-¡Jejeje! Sí.

-Y dentro de poco negocio nuevo, sabiendo lo bien que se te dan las matemáticas te irá de perlas.

-Eso pretendo. -dice- Bueno, me tengo que ir.

-Adiós Agustino. -se va- ¡Que tío más patético!

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Y luego otra ronda de critiqueos. Pero aquí no es donde me interesa ir sino a otro tipo de criticas porque, éstas, en cierto modo, son más inofensivas. Las que realmente son jodidas, pero jodidas de verdad, es hablar a las espaldas sobre un amio que lo necesita y criticarlo en su necesidad.

Hablemos, por ejemplo, de un amigo yonki que realmente tenga un grave problema con las drogas y que nadie le ayude a dejarlas sino criticarlo a sus espaldas con comentarios como: "Joder, este tío no deja de meterse cosas, no para" y no hacen nada para evitarlo, o casos como el amigo (hablo de amigos) que le deja la novia y que le entra una verdadera depresión, una verdadera y jodida depresión, y que los amigos lo único que hacen es hacer comentarios jocosos ante esta situación. Hay, incluso, casos más extremos ante esto pero la esencia viene siendo la misma.

Pero sin embargo, y aquí viene la síntesis general de mis artículos, hacer algo siempre cuesta trabajo. Estos hechos que reltao aquí, desde ídem los CRITICO duramente pero, creedme si os digo, que no voy a mover un pelo para cambiar nada de la critiquería nacional. ¡Buenas noches!

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