Sí, sí, sí, señores. El cine está en crisis. Y la televisión y la radio también, pero sobretodo el cine. Es verdad, últimamente voy al cine y es que no hay película "buena", no hay película que realmente guste. Todo es tan idéntico que da asco. No es que no hayan películas buenas, no, si haberlas las hay; el defecto que tienen es que son tan parecidas y tan "esto ya se ha hecho antes" que dan asco.
Exacto, estamos en esa crisis que ya se superó con Chaplin y demás a principios de siglo XX y que, más tarde, resuperaron Coppolla, Spielberg y demás a mitad de siglo (en la que fue una verdadera crisis realmente crítica).
Pues sí, ahora estamos en otra crisis. ¿Y por qué digo esta tontería? Diréis algunos. Porque se da el caso de que se dan los suficientes hechos como para pensar en esa crisis. En primer lugar, el bajón paulativo de taquilla que se ha dado en todos los países en todas las películas, debido no sólo a la aparición deinternet y los programas p2p (programas que, realmente, o han contribuido a este bajón de taquilla digan lo que digan los cineastas). Veréis, es cierto. La gente va al cine a ir a algún lugar con la novia o los amigos, en múltiples circunstancias, sin estar interesados en la película en sí sino con el propósito único de disfrutar un rato en su existencia. Los únicos que sí van a ver las películas interesados en éstas serían los cinéfilos, que tampoco hacen perder dinero a las industrias cinematográficas pues prefieren ver las pelíclas en el cine antes que descargárselas de internet, aunque vayan ellos solos. Bueno, también hay grupos de peña y parejas que van a ver una película interesados realmene en la calidad de ésta pero esto se a en muy pocos casos y suelen ser pandas o aprejas de cinéfilos.
Entonces. ¿Cómo baja la taquilla de la película? Pues debido a que los cinéfilos (puesto aquí cinéfilos como "gente que le gusta el cine") no encuentran películas para ver en las que estar agusto, y como la peña va al cine a ver coñazos comerciales cada vez más aburridos. ¡Coño! ¡Con esas no se va al cine!
De ahí la segunda premisa de la crisis fílmica: la bajada en la calidad. Cada vez se gasta más dinero en el apartado técnico del filme y menos en contratar buenos guionistas (los cuales, a pesar de ser uno de las dos bases de toda película, son duramente maltratados). Algo así:
-Buenas. Para la próxima de Riddley Scott hemos contratado a este, que es el mejor electricista del mundo y cobra una barbaridad pero lo merece.
-¿Y de guionista?
-Pues a mi cuñao, que está en paro y cobra dos duros.
Algo así.. (no hace falta que diga que los guionistas de ANHQV son sobrinos del Moreno, que aunque lo hagan bien siguen siendo sobrinos del Moreno).
Por último, decir que esta "baada de calidad" es debida a que los esquemas que ya inventaron Coppolla, Spielberg y Lucas (sí, sí, el de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS) están ya muy quemados y es por eso por lo que se ve siempre lo mismo. Los cineastas no han visto otra cosa y no saben crear nada nuevo, y los que van de crear algo nuevo (llámese SYNDROME y cine alternativo, amén de otros tantas formas de cine no necesariamente comerciales) suelen ser películas muy pretenciosas con ganas de
concienciar a la humanidad con mensajes pesimistas pero que realmente lo que llegan a decir es
NADA.
Así, desde aquí, pido y proclamo la necesidad de una nueva generación de nuevos directores que hagan algo nuevo, que cuenten historias nuevas y que sorprendan. Aunque ya tenemos directores que rompen las reglas narrativas (véase Alex de la Iglesia, que siempre cuenta historias oriinales sobre lo que no se ha hecho antes pero con esquemas comunmente utilizados (
de ahí lo grandioso de 800 BALAS, que si os fijáis el esquema narrativo es más bien similar al de películas de Sergio Leone y de Western), Quentin Tarantino y su maestría de manejo de tiempos, Francis Veber y su reunión de la técnica teatral con el cine; así como un largo etcétera), que no son genios pero tampoco pretenciosos y cuya simpleza es un lujo ya olvidado en el Séptimo Arte, pero se necesita gente que aprenda de ellos y que, a partir de sus bases, acaben de una vez con la crisis audiovisual.
Quede dicho...