Pues sí, señores. Acredentar, ese verbo inventado por mí mismo (véanse
artículos anteriores) se coló en el examen de Historia sin que nuestro maestro profesor preguntase nada ni se extrañase de esa palabra. ¡Que raro que un profesor tan observador de la ortografía de todos los exámenes sin pasar una sola tilde mal puesta o una mayúscula inicial en diferentes palabras se le pase, así, de repente, una palabra que ni siquiera existe!
Da que pensar. ¿No? Que como el profesor, dentro de la duda del significado gramátical del verbo acredentar, decide pasarlo por alto y hacer "como que sabe lo que significa" y dejarlo tal como está. Así, hace verse como más culto.
En fín, a lo mejor, simplemente, no se dio cuenta de que esa palabra no existía...