No tengo por qué permitir que se me insulte en mi propio blog sin motivo aparente (el cual, a la larga, descubrí que había carencia de motivo y en su interior una coartación de mi propia libertad de expresarme al desacreditarme de mala manera [al malinterpretárseme pero aunque hubiese dicho lo que se supuso que dijo no veo necesario tal ataque]). Por eso, estoy permitindo una libertad de expresión tal como la permite la sociedad y la licitidad actual: sin coartar la mía.
Estoy permitiendo que la gente me critique cuando tiene algo que decir y he demostrado que sé lo que es la libertad de expresión en el anterior artículo (que supongo no has leído). ¿Quieres creerlo? ¿Quieres no creerlo? Cuando veas que le pasa en España a aquel que no respeta los límites de la libertad descubrirás que yo he llegado a ser magnánimo con vosotros.