Ante todo aclarar que aquí se halla ante vosotros uno de los mayores defensores de la libertad de expresión que conozco, que es uno de los derechos que más necesita un ser humano para prosperar pero, como para todo, la libertad de expresión también tiene un límite.
¿Y dónde está ese límite? Bien expresado por la frase: "Tu libertad acaba donde empieza la del otro". La libertad de expresión que prefieren ciertas personas es la que atenta contra los demás, cuando se falta el respeto o se injuria contra otra persona con falsas acusaciones. O, peor aún, cuando se exige libertad de expresión justo tras haber coartado la del compañero. ¿Qué derecho te da a tí expresarte libremente cuando lo haces de malas maneras y silenciando a quien quieres que te escuche? ¿Y cuando el gesto es, además, irracional? Eso, señores, lo han hecho muchos dictadores antes que nosotros en la historia, por eso luego las nuevas formas democráticas dieron la patada a franquistas y nazis (sobretodo nazis).
Cuando alguien dice poco y mal se le insonoriza. Estamos acostumbrados a ello. Oirlo es absurdo, no te va a aportar nada más que dolor de cabeza. Así que se procede a una limpieza. Tanto judicial como pública. Cuando se trata de una irrespetuosidad (bonita palabra) se procede al juzgado, y cuando se trata de una incoherencia el público y consumidor es el que se encarga de marginarla. En el caso de foros e internet es siempre más racional borrar estas irrespetuosidades antes de acudir a juzgados (porque sería absurdo), y borrar estas incoherencias antes que esperar que el consumidor las rechaze y margine debido a que, más que nada, supondría un esfuerzo para el mismo lo cual provoca cansancio y hastiamiento.
Y todo esto viene porque recientemente se han dado diferentes casos que se unen en este mismo paso, en los límites de la libertad de expresión, en cuando se exige con falta de conocimiento y en cuanto se paga por un calentón y error, que podría ser solucionado de forma distinta pero que los demandantes, cuando son tan orgullosos, hacen oídos sordos y quieren hacer pagar por delito lo que fue un error, unido a un olvido y después un desinterés.
Y es lo que le pasa a un compañero nuestro lo que es una mierda, lo que demuestra que el mundo es una mierda. Pagan los inocentes por culpables, los cuales quedan impunes aun siendo muy conscientes de lo que hacen mas inconscientes del pago que habrían de dar.