Yo también hago críticas culinarias, y por ello, hoy me dedicaré a escribir una, así, al tuntún, para ver qué tal les parece.
Llegué al restaurante, situado en una conocida zona de Barcelona, sobre las 21:45, acompañado de dos amigos, hace dos sábados. La popularidad de este local debe ser alta pues había gran afluencia de gente, mas esto no supuso que la cena en nuestra mesa se demorase. Gran variedad de carnes se podía elegir allí, yo me decanté por el porcino, y mis amigos por ave. Los vegetales, cortados en finas rodajas, aderezaban las carnes junto a unas exquisitas salsas, resultando todo en una explosión de sabor que no dejó indiferentes nuestros paladares. Todo ello acompañado de un pan excelente y unas patatas perfectamente cortadas. Lo mejor, sin duda, el precio, en absoluto desorbitado. Le doy una alta puntuación a este restaurante, pues la merece.
Habrá que volver al McDonald’s ese, que me han dicho que los hay por todo el mundo.