lunes, 30 de mayo de 2005
¡Genial! Ahora a esperar otra multitud de años a que reredacten la Constitución y a volver a votar. Que anodina es la vida de un político. Qué queréis que os diga, yo apoyaba el sí pero es más divertido ganando el no, que conste.
Aunque el hecho de que fuese el no el apoyado por partidos de extrema izquierda y extrema derecha (en Francia) da miedo, da mucho miedo... Divertido y aterrador al mismo tiempo.
Da miedo que Le Pen se adjudique para sí la victoria del no.. pero mucho.