Ese juego que tanto habrá marcado a tanta gente. Mítico juego de
rol, plagado de multitud de puzzles y con una historia mítica donde las haya. Cuando ahora nos están abordando a "consolas de nueva generación" una tras otra, sacando secuelas cutres de series míticas (tal ésta), ya va siendo hora de remasterizaciones de "antiguallas" y menos secuelas rancias (tales el nuevo Metroid, el nuevo Sonic, el nuevo Larry, la enorme cantidad de nuevos Marios) sabiendo que nunca alcanzarán a la orginal pero es que ni siquiera son buenas ni llaman la atención.
Del Legend of Zelda he jugado casi todas sus partes (qué decir tiene que nunca pude jugar los originales de la Nes antigua) aunque sólo he llegado a pasarme una, tal vez mi favorita:
The Legend of Zelda: Link's Awakening DX. Esta es, junto con Ocarina of Time y A link to the past, el tridente (o trifuerza) de Zeldas de toda la saga, es decir, en su conjunto son las tres mejores partes.
Cada una de estas tres partes tiene un halo de genialidad que las identifica. Link's awakening es el juego cómico y satírico de la saga (de donde luego saldría la parodia de
Charnego, la famosísima
Lellenda de la Cerda), más sencilla, con su búho y sin Zelda, sólo Link, con toques "bizarros" y personajes míticos (el bow-bow, el fotógrafo), puzzles geniales aunque con un argumento flojo pero simple, divertida y entretenida; A link to the past es el juego más serio y absoluto de toda la saga, el más profundo y completo, sin ser tan cómico pero con la historia, por así decirlo, más conocida de Link; y Ocarina of Time, con la aparición estelar de Epona y el primero en el que la Ocarina y las diferentes melodías de la Ocarina resultarían de gran trascendencia en el juego, aunque "repitiendo" el doble mundo que ya se hace anteriormente en A link to the past (pero en este caso siendo pasado y futuro).
Tras estos tres juegos, el centro de genialidad del Zelda, vendrían otra multitud de secuelas (algunas de ellas, de dos en dos) con grandes fracasos en calidad.
Majora's Mask se presentó como el apogeo de la saga Zelda, el mejor de todos. Un referente, un juego en "tiempo real". En su momento, antes de salir, creó muchas expectativas de ser lo mejor de lo mejor. Una idea genial: tienes tres días sólo para pasarte el juego. Mola. ¿Verdad? Añádele el conocer a unas nuevas razas de bichos (tres exactamente), tales como los Zora o los Goron, cada unos con habilidades especiales que puedes conseguir al colocarte una máscara especial de cada uno de ellos. Un juego que prometió mucho pero. ¿Qué pasó con él? Defraudó. Las 8 mazmorras se redujeron a tres, el juego se lo pasa uno en "un fin de semana" (del principio de la decadencia del videojuego, de como antes un videojuego podía durar años jugando y cómo ahora se están convirtiendo en diversión para dos días) y mucho contenido del juego se reduce a unas poco aprovechadas (pero interesantes) búsquedas de las máscaras, por así llamarlas. Al menos entretiene pero se queda lejos de sus antecesores.
Y después ya vendría la decadencia del Zelda: los aburridos y reiterativos Oracles, el horroroso cambio de imagen en Windmaker, llevándose pastel de copiarse hasta la extenuidad.
Por suerte, hace poco vimos reeditado A link to the past para Game Boy Advance. Es curioso verme escribir sobre el Zelda, no fue de mis juegos favoritos nunca aunque siempre me gustó y pocas veces me lo pasé. Pero bueno, ya sabéis, si queréis los buenos juegos del Zelda id directos a A link to the past de Supernes, Link's Awakening de Game Boy Color y Oracle of Time de Nintendo64 en los emuladores correspondientes (obviamente).