El mítico director de Halloween y sus secuelas, descubridor de la hija de Tony Curtis (Jamie Lee que se dio a conocer por sus pulmones, valga dicho), versionó hace 10 años este clásico de los sesenta en una no tan decente (ni tan indecente) nueva versión plagada de actores encasillados en antiguos papeles como son Christopher Reeve (Superman y secuelas), Kirstie Allen (Mira quién habla y secuelas) y Mark Hamill (el por siempre y ara siempre Luke Skywalker a perpetuidad, aunque un bebé de un año le quitase su aparición en el Episodio III).
Así es, esta misma tarde pude disfrutar porque sí, disfruté, de este ahora ya clásico de los 90 que parece que no sólo aguanta nuevos visionados sino que además sabe mejor que supo antaño. A pesar de sus defectos, entre otros los fallos de diálogo con algunos bastante escasos o sosos y de su extremo exceso de los efectos especiales (lo del muro sobraba y mucho), la película resulta entretenida y quedas realmente fascinado y simpatizando con los malditos del filme.
Luke guarda la espada láser para ser el reverendo incompasivo en EL PUEBLO DE LOS MALDITOS.
La película, entretenida y mítica sobretodo, se desarrolla reservándose u ocultando todo aquello que la señalaba como película de terror degenerando a un final obvio y predecible, así como deseado por el espectador, dejándonos totalmente satisfechos sin giros bruscos ni finales sorpresa absurdos (finales típicos de películas típicas de terror del tipo "no, el malo aún no ha muerto" no se dan cita en esta cinta de Jhon Carpenter).
Hay que destacar que lo mejor son los niños, que llegan a dar verdadero miedo con sus pelucas canas y sus ojos multiformes, y sus poderes de control mental. Y es en ellos donde está la belleza de ésta, en donde el señor director y guionista decide entrar más a fondo en la psique y emoción de los muchachos, los cuales quieren indicarnos que la supremacía intelectual y total se da con la supresión de todo sentimiento y emoción, evitando que éstos supongan algún tipo de barrera en sus metas de supervivencia en un entorno hostil.
Superman vuelve a ser el superhéroe de la película.
Sin embargo, el mensaje de la película es totalmente contrario. La película nos presenta a ambos bandos (los adultos y los niños) como partes separadas de un mismo ser: el ser humano. Así, los niños formarían parte de la violencia injustificada, del odio sin control, del ojo por ojo, de como es la venganza lo que destruye al hombre. Así, la forma de actuar de los niños de matar a cada cual que les hiera provoca resquemor entre una población que les irá odiando y que actuará contra los críos de forma irracional y agresiva, lo cual les causaría su propia muerte. Es decir, representan el odio humano y de como el odio humano es lo que destruye al propio ser humano. Ese mensaje tan típico normal de "el hombre es el lobo del hombre" aunque presentado en un aspecto más amplio y complejo. Y como dotando al hombre de compasión, amor y sentimiento, típico mensaje de Bakunin (fue Bakunin), más allá de todo significado anarquista, "el hombre es bueno y bondadoso por naturaleza".