lunes, 22 de agosto de 2005
Querida Carmela:
Te escribo como casi todos los meses, mientras que la artrosis sea buena y me deje. Tú ya sabes querida, que una ya tiene una edad, y que ya me conoces, que yo soy muy propensa a coger cosas de esas. Como un constipao. Que son caer dos gotas y un poquito de humedad y la pillo. Como el río Segura, que espero que no se vuelva a desbordar otra vez. Que tuvo que hacerlo cuando yo pasaba por el de los Peligros. Madre mía, que horror. Un reuma hasta la médula, ya te conté, amiga. Pero bueno, como te decía, te escribo esta carta, mientras la artritis me deje, para seguir en contacto como buenas amigas que somos.
Te cuento. ¿Te acuerdas de lo que decían de la Democracia? Pues resulta que no era tan broma como nos creíamos. Democracia. Una cosa con ese nombre no puede tener otro uso que para un chiste.
"-¿Sabes lo que es un democraciano?
-No. ¿Qué es?
-Un señor de Mocracia."
Ay, hija, si es que hoy estoy de buen humor. La tripa aún no se me ha revuelto y estoy que escupo jolgorio. Y eso, que resulta que toda esa tontería de Referéndum, como el que Franco hizo una vez, no era pa que les hiciésemos la pelota y que viesen lo buenos ciudadanos que somos y lo bueno que obedecemos, no. Resulta que éste iba en serio. ¡Ay, Dios mío! ¡Y yo que voté que sí! Sólo con hacerles la pelota perdió un voto la razón. Sí, es verdad, un voto no iba a cambiar nada. ¡Pero a ver si va a ser que todos los que votamos por el cambio nos pasó lo mismo, que lo creíamos en broma! Porque, no es normal, con lo a gusto que estábamos con el Generalísimo no puede haber tanta gente que quiera cambiar. El cambio de la comodidad y la seguridad no puede ir a mejor. ¡Que Dios nos ayude! Y con lo mal que suena Democracia. Seguro que el país Mocracia tiene que estar por ahí, cerca de Israel, con los moros, donde no paran de haber guerras. De un país de esos no puede salir nada bueno que salga de ahí, seguro. ¡Que miedo da esto de la libertad de expresión también, Carmela! Ahora da la sensación que la pueden insultar a una sin el mayor reparo. ¿A quién as a votar? A mí el Suárez ese es el que me inspira más respeto. Si antes llevaba la tele, con los buenos programas y ratos que nos ha hecho pasar, seguro que como nuevo Caudillo (o lo que sea) puede hacer un buen papel. Seguro que fue él el que contrató a Chicho para hacer el UN, DOS, TRES tiene toda la cara de ser su descubridor. Y el descubridor de todo un programa como ese MERECE QUE LE HAGAN PRESIDENTE DEL GOBIERNO (¿es así?), hija.
Ay, que tiempos corren ahora... Fíjate, sino, el hijo de la Eulalia. ¿Sabes quién te digo? La que llaman la coja porque siempre busca tercera pierna en la que apoyarse (creo que viene de algo obsceno, seguro) o porque en asuntos amorosos cojea lo suyo. Bueno, pues resulta que su hijo..(...)
Asunción Vélez, a 12 de junio de 1977