Saludos queridos bloglectores. Por vez primera me decido a escribir en este, el blog anonista por excelencia, para dejar mis impresiones y lo que sea. Mi nombre, como se puede ver más abajo, es el de Doctor Marmitako, pero vosotros los incrédulos podéis llamarme Marmitako, a secas. Provengo de un pequeño pueblecito, tal reza en el título, llamado Peñaranda de Bracamonte, en donde acabo de conseguir un total modem de ADSL en la localidad. Antes no tenía internet, por eso no me habíais visto escribir en el blog preteritamente (y no porque tuviese ganas de escribir o por que hubiera escrito efectivamente sino porque no tenía al señor jefe Gorcitas dándome el coñazo para poner un algo o artículo).
A diferencia de los otros blogueros, que conviven todos en la zona levantina (Valencia, Murcia y la nación catalana, así como un poco de Almería en sangre), a mí me buscaron en una zona un poco más del oeste y del norte. Sí, nuestro querido señor Paco buscó arduamente a alguna genialidad in extremis por el norte, por cambiar de aires, temperaturas y situación geográfica. Aunque, azotado por las fuertes ventiscas castellano leonesas, no pudo subir más allá de Salamanca. Ajá, salmantino soy, de un pueblecito salmantino (o salamanqueño para los esotéricos).
¿Y para qué querrá un nuevo fichaje el señor Gorzas? Pues porque necesita a alguien que se encargue de hablar de la estupidez humana, de criticar aquellos aspectos que no todo el mundo puede darse cuenta que son símbolos de imbecilidad y control del sistema, y porque el tío se ha cansado de escribir ya más artículos y se pone a contratar a diestro y siniestro a nuevos fichajes nimios e innecesarios (¿Qué pinta aquí esa tal Muka? uh.. Buenas señorita, como está señorita).
Bueno, este es mi primer mensaje, ya veré si vuelvo a escribir por aquí. Les dejo con una instantánea de la Iglesia de mi pueblo: la Iglesia de San Miguel. Bonita y bella como ella sola. Si vais por esa zona puede que me encontréis, que yo abundo mucho por ese área.
Hasta otra queridos bloglectores.